Misericordia es:

"La ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida" (Papa Francisco. Misericordiae Vultus)

Jesús de Nazaret

Con sus palabras, con su gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios (Papa Francisco. Misericordiae Vultus)

Misericordia es:

La vía que une a Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados no abstante el límite de nuestro pecado (Papa Francisco. Misericoriae Vultus)

Misericordia es:

El acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro (Papa Francisco. Misericodiae Vultus)

La Misericordia siempre será más grande que cualquier pecado

Nadie podrá poner un límite al amor de Dios que perdona. Papa Francisco. (Misericoriae Vultus)

Año Jubilar de la Misericordia

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8 de enero de 2016

Bautismo de Jesús (Niños)

El Bautismo de Jesús (Niños)



"En cuanto Jesús, salió del agua. 
De pronto el cielo se abrió, y Jesús vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo, que decía: 'Este es mi Hijo amado, a quien he elegido' "    Mateo 3, 16-17.

 El bautismo de Jesús fue el evento que dio inicio a sus tres años de ministerio público.
Con su bautismo Jesucristo se identificó con la humanidad perdida, aunque Él no tenía pecado. 
En la actualidad el bautismo nos identifica con Jesús y demuestra que hemos reconocido la necesidad de que Él sea nuestro Señor y Salvador. 
Hoy serán desafiados a seguir el ejemplo de Jesús tanto en cosas como el bautismo como en su estilo de vida.

Cuando Juan bautizó a Jesús, Sucedió una cosa maravillosa:  se abrió el Cielo.  Y apareció una luz maravillosa revoloteando como una paloma que cubrió a Jesús mientras salía del agua.  Era el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios.

Es el mismo Espíritu Santo que cubrió a la Santísima Virgen María cuando el Ángel Gabriel le anunció que Dios quería que ella fuera la Madre del Salvador.  Y cuando el Espíritu Santo cubrió a María, Jesús comenzó a formarse en el vientre de la Santísima Virgen.

Pero volvamos al Jordán, porque sucedió algo más: después que el Espíritu Santo cubrió a Jesús, se oyó la voz de Dios Padre que decía: Este es mi Hijo amado.

¿Se imaginan ustedes cómo fue eso en el Río Jordán?  La luz del Espíritu Santo revoloteando sobre Jesús.  Jesús saliendo de las aguas del Río.  Y Dios Padre hablando.  ¿Cómo sería la Voz del mismo Dios?  Debe haber sido algo impresionante.

Pues, cuando cada uno de nosotros se bautizó, sucedió lo mismo, sólo que no es visible a nuestros ojos. Dios nos hace sus hijos adoptivos, por eso somos hermanos de Jesucristo y herederos del cielo.







            

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Vídeos sobre el Bautismo
catequesis

el Bautismo de Jesús

El Bautismo de Jesús 

Al coronar el misterio navideño, la Iglesia quiere presentar con toda fuerza ante nuestras conciencias la verdadera imagen redentora de Cristo Jesús, proclamando así la urgente necesidad que tenemos de abrirnos a Él por la fe y la obediencia, desde lo más íntimo de nuestra esperanza responsable.

–Isaías 42,1-4.6-7:  La plenitud con que Dios da el Espíritu a su Siervo es la característica más notable de los tiempos mesiánicos. Ya lo anunció Isaías: «sobre Él se posará el Espíritu del Señor; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor del Señor» (Is 11,1-2).
Por esta particular presencia del Espíritu, el Mesías podrá llegar a ser «Alianza del pueblo», es decir, instrumento de reconciliación y luz de las naciones, que ilumina a todos los hombres de modo que puedan volver al Señor. Esta condición del Salvador es subrayada en el Nuevo Testamento, sobre todo por San Juan. En su evangelio dice Jesús: «Yo soy la Luz del mundo, el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (8,12). En la acción salvífica del Salvador se manifiesta sobre todo la mansedumbre y la benevolencia, en definitiva, el amor misericordioso: «la caña cascada no la quebrará, el pabilo vacilante no lo apagará» (Mt 12,20).

–Con el Salmo 28 cantamos al Señor: «Hijos de los hombres, aclamad al Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, postraos ante el Señor en el atrio sagrado… En su templo un grito unánime: ¡Gloria!»

–Hechos 10,34-38: Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu Santo. La conversión y el bautismo del pagano Cornelio conmocionaron a la primitiva comunidad eclesial. Pedro, cabeza y guía de los creyentes, ejerce entonces su magisterio para proclamar la universalidad de la obra redentora de Cristo.
En su discurso, San Pedro alude al bautismo de Cristo, «ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo». El Santo de los Santos se ha colocado así entre los impuros, entre los pecadores. El Hijo de Dios se ha  humillado voluntariamente bajo la mano del Bautista.  Para Dios no existen barreras que limiten su acción salvadora. Para agradarle, lo que cuenta es «el temor de Dios y la práctica de la justicia». El Señor, porque está lleno del Espíritu Santo, obra maravillas, y la más grande maravilla es que libra a los hombres de la esclavitud del pecado y de Satanás.

–Hay tres lecturas evangélicas para los ciclos: A) Mateo 3,13-17; B) Marcos 1,6-11; C) Lucas 3,15-16.21-22. Las tres nos hablan del Bautismo del Señor. San Agustín ha comentado muchas veces esta hermosa escena evangélica:
«La criatura bautiza al Creador, la lámpara al Sol, y no por eso se enorgulleció quien bautizaba, sino que se sometió al que iba a ser bautizado. A Cristo que se le acercaba, le dijo: “Soy yo quien debo ser bautizado por ti”. ¡Gran confesión! ¡Segura profesión de la lámpara al amparo de la humildad! Si ella se hubiese engrandecido ante el Sol, rápidamente se hubiera apagado por el viento de la soberbia.

«Esto es lo que el Señor previó y nos enseñó con su bautismo. Él, tan grande quiso ser bautizado por uno tan pequeño. Para decirlo en breves palabras: el Salvador fue bautizado por el necesitado de salvación. En su bautismo Jesús piensa en mí, se acuerda de todos nosotros. Se entrega a la nobilísima tarea de purificar las almas, se entrega a Sí mismo por la salvación de todos los hombres» (Sermón 292,4, en la fiesta de San Juan Bautista, hacia el 405).

Algunas preguntas para reflexionar:
para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) En el pasaje que has leído ¿qué efecto ha producido en ti la “voz de Dios” que ha declarado a Jesús “el Hijo de Dios” , el único, el amado?
b) ¿No te maravilla el hecho de que Jesús desciende a las aguas del Jordán a recibir también Él el bautismo de penitencia, haciéndose solidario con los pecadores, Él, que no tiene pecado?
c) Jesús no es un pecador, pero no rechaza solidarizarse con la humanidad pecadora ¿Estás convencido de que la salvación se empieza con la ley de la solidaridad, y de la misericordia?
d) Tú que has sido bautizado en el nombre de Cristo, “en Espíritu Santo y fuego”, ¿sabes que eres llamado a experimentar la solidariedad de Dios con tu historia personal, de modo que ella no sea solidaria ya con el pecado, que separa y divide, sino con el amor que une?

Gracias, Señor, por el sacramento del bautismo
que nos hace hijos tuyos por medio del agua
que riega y fecunda con tu gracia,
y por el Espíritu que enriquece con tu vida
hasta hacer que seas tú quien vive en nosotros
y que tu amor nos posea para siempre.
Gracias Jesús por la fe
que nuestros padres y antepasados nos transmitieron,
que hagamos crecer en nosotros esa luz de la fe.
Enséñanos a conservar sin mancha tu misma vida
hasta la vida eterna.
Queremos, Señor, llevar con orgullo la dignidad
de ser hijos tuyos, hijos amados, queremos sentirnos
miembros activos y corresponsables de tu Iglesia.
Ayúdanos a activar nuestro bautismo, a tomarlo en serio,
a realizar la misión que nos has encomendado de servir,
de anunciar y construir el Reino.
Gracias por nuestro bautismo y

por el amor que nos tienes. Amén 

5 de enero de 2016

Seguiendo una estrella

Los magos nos enseñan que la verdadera fe es entregarse a lo que nos pide Dios.
1. En el medio oriente en tiempos de Cristo había muchos magos estudiosos de diversas materias: medicina, arquitectura, las estrellas. Los magos que visitaron al recién nacido eran, según parece, estudiosos de las estrellas.

La verdadera ciencia siempre lleva a Dios. A través de la contemplación de las maravillas del universo se puede tocar a Dios de alguna manera y fortalecer nuestra fe. Preguntaron a un astronauta ruso si había visto a Dios allá arriba y él respondió que no; hicieron la misma pregunta a un astronauta estadounidense y él también respondió que no, pero que sí lo había sentido; de todos modos, añadió el mismo astronauta, no es necesario subir al espacio para sentir la presencia de Dios, basta salir al jardín y contemplar las flores.

2. Los magos nos dan un ejemplo de lo que es la verdadera fe: es una fe que compromete, que lo pone a uno en marcha, que nos saca de la propia comodidad.

3. Los magos dieron a Jesús lo mejor que tenían: oro, incienso y mirra. Lo importante no es lo que uno da a Dios sino el corazón desprendido y generoso que lo da.

Estos personajes procedentes de Oriente no son los últimos, sino los primeros de la gran procesión de aquellos que, a lo largo de todas las épocas de la historia, saben reconocer el mensaje de la estrella, saben avanzar por los caminos indicados por la Sagrada Escritura y saben encontrar, así, a Aquel que aparentemente es débil y frágil, pero que en cambio puede dar la alegría más grande y más profunda al corazón del hombre.

Los dones que los Magos ofrecen a Jesús Niño representan nuestra ofrenda dominical. En la Eucaristía nosotros no ofrecemos más oro, incienso y mirra, sino a Aquel que en los santos dones está significado, inmolado, y recibido: Jesucristo nuestro Señor. La celebración eucarística es parte de nuestra respuesta fundamental a la manifestación de Dios en Cristo, y postula aún, por su propia naturaleza, la respuesta de toda la vida vivida, nuestras buenas obras, nuestras dificultades...

“También nosotros, reconociendo en Cristo a nuestro rey y sacerdote muerto por nosotros, lo honramos como si le hubiéramos ofrecido oro, incienso y mirra; sólo nos falta dar testimonio de él tomando un camino distinto del que hemos seguido para venir” (San Agustín, Sermo 202. In Epiphania Domini, 3, 4).

La invitación es a seguir el sendero de luz que nos guía, y a abrir los ojos para dejarnos sorprender por la sencillez de un niño; a tener capacidad de asombro para mirar y admirar la estrella en medio de tanta oscuridad; tener la valentía de dejarnos conducir por la luz, a pesar de Herodes.




fuente: catolic.net
                Diocesis de Querétaro

1 de enero de 2016

Epifanía del Señor

Catequesis para la Epifanía del Señor


Apenas  nacido Jesús, unos magos de países lejanos vienen a adorarlo. Ya desde el principio, sin haber hecho nada, Jesús comienza a brillar y a atraer. Es lo que después ocurrirá en su vida pública continuamente: «¿Quién es este?» (Mc 4,41). «Nunca hemos visto cosa igual» (Mc 2,12).

Además, toda la escena gira en torno a la adoración. Los Magos se rinden ante Cristo y le adoran, reconociéndole como Rey, eso es lo que significa el oro, y como Dios el incienso y preanunciando el misterio de su muerte y resurrección –la mirra–. La adoración brota espontánea precisamente al reconocer la grandeza de Cristo y su soberanía, sobre todo, al descubrir su misterio insondable. En medio de un mundo que no sólo no adora a Cristo, sino que es indiferente ante Él y le rechaza, los cristianos estamos llamados más que nunca a vivir este sentido de adoración, de reverencia y admiración, esta actitud profundamente religiosa de quien se rinde ante el misterio de Dios.

Y, finalmente, aparece el símbolo de la luz. La estrella que conduce a los Magos hasta Cristo expresa de una manera gráfica lo que ha de ser la vida de todo cristiano: una luz que brillando en medio de las tinieblas de nuestro mundo ilumine «a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte» (Lc 1,79), les conduzca a Cristo para que experimenten su atractivo y le adoren, y les muestre «una razón para vivir» (Fil 2,15-16).

Preguntas para reflexionar:
¿Me siento yo atraído por Cristo? ¿Me fascina su grandeza y su poder? ¿Qué estrellas me iluminan o guían mi camino hacia Jesús? 













28 de diciembre de 2015

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA MADRE DE DIOS

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA,  MADRE DE DIOS


El primer día del nuevo año la Iglesia lo dedica a la " Maternidad divina de María". En dicha solemnidad ser refiere al dogma en que se reconoce que la Virgen María es verdadera Madre de Dios. Fue solemnemente definido por el Concilio de Éfeso (año 431). Tiempo después, fue proclamado por otros Concilios universales, el de Calcedonia y los de Constantinopla.

Se le ha dado ese título en el nuevo calendario litúrgico revisado. Antes de cambiarse el título en 1969, se conocía la fiesta como la "Circuncisión de nuestro Señor". También se conmemora esto, la imposición del nombre de Jesús al niño de María pero el objeto principal de la fiesta es la maternidad virginal de María contemplada a la luz de la navidad.


“El misterio de la maternidad divina de la Virgen María se ilumina a la luz de la encarnación del Verbo de Dios, dándonos a conocer el amor de Dios por la criatura que él creó a su imagen y semejanza. La encarnación nos descubre la verdadera identidad de Cristo como Hijo de Dios, y nos revela la dignidad del ser humano y su vocación: la llamada de Dios ofreciéndole en Cristo ser hijo de Dios” (Papa Francisco en la homilía en la Solemnidad de Santa María Madre de Dios del 1 de enero del 2015).








Hora Santa para consagrar el Nuevo Año

HORA SANTA

 PARA CONSAGRAR EL NUEVO AÑO. 


Al terminar un año, es bueno ponernos delante de Dios para agradecer lo que nos ha permitido vivir en el año que termina y consagrar el año nuevo que inicia.

Por lo tanto, en un primer momento será para ver nuestra vida con gratitud, un espacio para tomar conciencia de todo lo vivido y reconocer el paso de Dios en nuestra vida. Como cristianos los hemos vivimos en la Fe y Esperanza, abandonados a  la  infinita Misericordia de nuestro Señor Jesucristo.

Ser agradecidos es una virtud que todo cristiano debe practicar con frecuencia, con esta actitud nos disponemos para este momento de oración.

OFRENDA DE GRATITUD:
Como primer momento de nuestra oración, agradecemos a Dios todo lo que recibimos en este año como regalo de su infinito amor por nosotros.
(En un momento de silencio, hacemos un recuento de todo lo vivido  y se lo presentamos como ofrenda al Señor).

Oración
Gracias por la paz, la alegría, la unión de las personas, gracias por las amistades que gratuitamente nos dan su cariño. Gracias por los logros y éxitos, por la salud. Gracias por el trabajo, el descanso y la diversión, por la ilusión y la compañía, por la esperanza en el día a día.

Señor, aunque me cuesta un poco decirlo, te doy gracias también por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, la soledad, el dolor y el sufrimiento, gracias por la desesperación, por el llanto, gracias por que a través de ello me doy cuenta que todo esto me acercó más a Ti. Amén.


Decimos a dos coros el siguiente salmo
Salmo del Amor de Dios conmigo (versión modificada del salmo 136)

Te doy gracias, Señor,  porque eres bueno,
porque es constante y eterno  tu amor conmigo.

Te doy gracias, Señor,  Dios de todo,
porque en todo lo mío  Tú intervienes,
porque es constante y eterno tu amor conmigo.

Tú haces grandes maravillas:
la potencia del Universo, el misterio de la Vida,
la fuerza del Amor, mi propio ser.....
porque es constante y eterno tu amor con todo  y también conmigo.

Me sacaste de aquello que un tiempo me hizo esclavo,
con mano tensa y fuerte brazo
como 'tira de uno' aquel que es buen amigo...
porque es constante y eterno  tu amor conmigo.

Cuando no tenía fuerzas, me abriste el camino:
pasé y fui salvado por Ti desde la experiencia  del antiguo Egipto
sentí en mi vida una vez más que es constante y eterno  tu amor conmigo.

Me llevas al desierto, pero vienes conmigo,
me sacas... y me guías a tu  estilo
haciendo brotar fuera aquello que en mí,  tú pusiste escondido,
pero yo nunca supe porqué  no había podido:
quitaste de muy dentro  "poderes escondidos",
rompiste mis cadenas  y viniste conmigo;
yo, a tientas, descubría porque es constante y eterno tu amor conmigo.

Tú me das, Señor,  el pan que necesito,
el pan que me da vida y aunque me canso.... ¡Vivo!
Si recuerdo mi historia.... has puesto en cada instante  el pan que necesito.
No me dejes,  ahora que estoy cansado hazme experimentar
que es constante y eterno  tu amor conmigo.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, hoy y siempre
porque es constante y eterno tu amor conmigo.

CANTO: quiero darte las gracias mi señor
Quiero darte las gracias, mi Señor,  
por el don que me das cada mañana,
por el agua, por el pan, por el amor,
por la lluvia que azota mi ventana.

Quiero darte las gracias, mi Señor,
por los niños que encuentro en mi camino;
por sus ojos que no saben de rencor,
por la gracia que tras ellos adivino.

Quiero darte las gracias, mi Señor,
por el don de mi vocación cristiana,
por la gracia de mi entera conversión,
que prepara tu Espíritu que llama.

Sólo sé decirte: Gracias, mi Señor,
por la luz al empezar un nuevo día,
por la vida, por el pan, por el amor,
por las penas que son fuente de alegría.

RECONCILIACIÓN SANADORA
Ahora, en silencio, oremos y pidamos perdón por todo lo que nosotros hemos contribuido, a lo largo de este año, por acción o por omisión, a hacer más dolorosa o difícil la vida de los demás.
(Dejamos un momento de silencio para examinar nuestra conciencia)

Decimos juntos:
Dios omnipotente y misericordioso,
abre mis ojos para que descubra el mal que he hecho;
toca mi corazón, para que, con sinceridad, me convierta a ti.
Restaura en mí tu amor, para que resplandezca en mi vida la imagen de tu Hijo
Absuélveme, Señor, de todos mis pecados.
Concédeme el perdón de mis culpas, para que te sirva con espíritu libre. Amén

Canto: Señor ten piedad

CONSAGRACIÓN DEL NUEVO AÑO Y BENDICIÓN DE LA FAMILIA
Le pedimos a Dios nos conceda iniciar el año nuevo con un corazón renovado y decidido a vivir como discípulos para que nuestros anhelos y propósitos se hagan realidad.

Escuchamos la Palabra de Dios: Mt. 7,7-12
“Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta.
 Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama.
¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan?  ¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan!  Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas.

Reflexionamos:
¿Qué quiero pedirle al Señor para este nuevo año? ¿Cómo quiero vivirlo?
¿Qué bendiciones deseo para mi familia, amigos, parientes, comunidad, parroquia?

Pidamos al Señor bendiga todos nuestro buenos deseos, nuestros anhelos de seguir caminando en el la búsqueda sincera de su voluntad y en el compromiso por ser fieles discípulos suyo.

(Mientras se lee la siguiente bendición nos podemos inclinar o arrodillar)

·         Que tu visión interior sea transformada para que puedas ver más claramente tu propio viaje con toda la humanidad como un viaje de paz, esperanza y unidad (Nm 24, 15-17;Jn 20, 20).
·         Que Dios Padre que se hace cercano en su Hijo Encarnado sea en quien te puedas apoyar en los momentos débiles y dolorosos. Que conozcas a Dios como tu roca, tu refugio, tu fuerza, tu consuelo y apoyo (Sal 94, 18).
·         Que seas consciente de todos los lugares por los que te llevan tus pies en el nuevo año. Que conozcas qué bellos son los pies del mensajero que anuncia la buena noticia (Is 52,7).
·         Que no tengas miedo a las preguntas que oprimen tu corazón y tu mente. Que las recibas y esperes pacientemente el día en que encontrarán contestación (Mt 11, 3).
·         Que seas el que da la bienvenida con una sonrisa a los que estrechen tu mano y que tus manos se extiendan para abrazar, perdonar, sanar, amar a quien más necesite de tu cariño (Lc 7, 36-50).
·         Que sea tuyo el regalo de la reverencia por todas las cosas creadas. Que te enfrentes con valentía y entusiasmo a la responsabilidad de preservar y cuidar la belleza de la tierra (Sir 42, 15; 43, 33).
·         Que el manantial de la compasión mane profundamente dentro de ti hasta que confortar a los otros, de manera especial al que más sufren (2Cor 1, 3-7).
·         Que te despiertes cada mañana con la acción de gracias en tus labios y en tu corazón, reconociendo que todo es don, que todo es bendición (Sal 138, 1).
·         Que tu amistad con Dios sea fuerte y sana. Que ese amor sea a la vez consuelo y reto mientras luchas por encontrar el camino en el año nuevo (Jn 21, 15-19).
·         Que tu espíritu esté abierto y alerta para descubrir la voluntad de Dios para ti. Que tu oración sea de sabiduría, orientación y profundo entendimiento del camino de Dios para ti, para tu familia, para la comunidad y para el mundo (Lc 1, 26-38).

Que tu vida este año sea un nuevo regalo para Dios y que estén benditos cada uno de sus días. Amen.

(en silencio cada uno ora pidiendo la bendición para cada uno de los miembros de su familia)

PETICIONES:
Querido Dios Hijo, que vienes a nosotros en la fragilidad de un Niño, para que no tengamos miedo acercarnos a ti; te suplicamos y presentamos nuestras y necesidades, escúchalas y atiéndelas según tu voluntad. A cada petición respondemos:
“Escúchanos Señor que confiamos en Ti”…

  •   Señor te pedimos que ilumines a nuestros gobernantes para que trabajen por la justicia y la paz, sobre todo en aquellos lugares donde actualmente se ha desatado la violencia y la guerra.  Oremos


·         Te pedimos por el Papa, Obispos y Sacerdotes para que renovados por la celebración del misterio de tu Encarnación guíen a nuestra Iglesia conforme a tus enseñanzas a sendas de vida nueva. Oremos

·         Señor te pedimos por las familias para que ante todo lo que lo amenaza, sepamos estrechar los lazos de la unión, el dialogo y el amor.  Oremos

·         Señor te pedimos que ayudes con la luz de tu Espíritu a todos los jóvenes, para que encuentren el Ti el sentido de su vida y por quienes se sienten llamados a ser sacerdotes, religiosos o religiosas no tengan miedo darte una respuesta generosa. Oremos

·         Señor te pedimos de todo corazón por la Paz del mundo entero, que todos los seres humanos vivamos como hermanos en concordia, dialogo, respeto, perdón y amor. Oremos

·         Te pedimos también, por todos nuestros familiares,  amigos  y conocidos que en este año se han adelantado a la casa del Padre, para que gocen ya de la paz eterna al contemplar el rostro de Dios. Oremos

Padre nuestro…

ORACIÓN FINAL:
Señor, que nos has dado vivir un año más en nuestra vida y ahora nos concedes ver nacer un año nuevo, haz que, cuantos confesamos que el tiempo, la historia y la vida son dones tuyos, sepamos aprovechar este nuevo año que pones en nuestras manos para trabajar por la paz, la justicia y la fraternidad, y que sepamos llenarlo de obras de amor a nuestros hermanos, para que así todos descubran que Tú eres nuestro Padre bueno y vivan felices confiando en Ti.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

CANTO: Te doy gracias Jesús (u otro de acción de gracias, o bien un villancico). 




23 de diciembre de 2015

VACACIONES DE PELÍCULA




VACACIONES DE PELÍCULA 








NAVIDAD MEDIANOCHE.
 “Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres”


“El rey león” (1994) Roger Allers y Rob Minkoff

Esta animación tiene como fondo adaptado la historia de Hamlet de William Shakespeare.
 La historia del león Simba, nacido para ser rey, tiene algunos paralelos con la vida de Jesús.
 Puede ser interesante para los más pequeños para comprender el nacimiento de Jesús como fiesta de toda la creación.

Para la reflexión y el diálogo

El nacimiento de Simba se presenta como una gran fiesta de la vida, del reino animal,  de la familia. Recordemos la canción de su nacimiento ¿Hasta qué punto recuerda el  bautismo? ¿Qué representa el personaje de Rafiki, el mono? ¿Recuerda a algún  personaje bíblico?

¿Se parece la película en algo a la parábola del hijo pródigo?

Simba representa la esperanza de su mundo de ficción, ¿en qué medida Jesús  representa nuestra esperanza?


DÍA DE NAVIDAD.
 “Hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad”

“Natividad” (2006) Catherine Hardwicke


La película narra la vida de María con su esposo José en el viaje que tuvieron que hacer  desde Nazaret hasta Belén momento en que nace Jesus. También aborda otros aspectos  de aquel tiempo, como la adoración de los magos y la persecución de Herodes. Esta  película amable nos puede ayudar a contemplar el misterio de la encarnación donde Cristo “se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza” (2 Cor. 8,9)

¿La película presenta a María haciendo un viaje espiritual? ¿Cuáles serían las etapas de  este viaje?

¿Cómo presenta la película el nacimiento de Jesús? ¿Te parece que queda reflejada la virginidad de María? ¿Cómo?

La virginidad de María muestra una palabra cristológica: Jesús es el Hijo de Dios. ¿Qué  nos permite contemplar el nacimiento para reconocer quién era Jesús?



También es buen momento para impregnarnos de misericordia. Existen muchas historias que nos ayudarán a comprenderlo en la vida cotidiana.
Por eso queremos sugerirte que para estas vacaciones de navidad puedas aprovechar en casa, con la familia o los amigos, viendo una buena película.

En todas estas historias hay una doble evolución. La misericordia y el amor hacia las personas necesitadas no solo redimen a los que son ayudados. Los hombres y las mujeres misericordiosos se benefician de un modo extraordinario al practicar la misericordia. En ello se hace realidad la bienaventuranza en la que Jesús asegura que los misericordiosos alcanzarán misericordia.

San Francisco insiste mucho en una idea: «La credibilidad de la Iglesia pasa a través de la calle del amor misericordioso y compasivo». El Papa añade: «Donde hay Iglesia debería haber misericordia porque por mucho tiempo nos habíamos olvidado de vivir el camino de la misericordia», cediendo a la tentación de «reclamar siempre y solo justicia», mientras que en la cultura contemporánea «la experiencia del perdón es cada vez más escasa». El perdón provoca alegría. La misericordia es el signo más diáfano del Dios Padre.

Hermosos relatos de misericordia desde la Iglesia los vemos en:

•            Disparando a perros 
(de Michael Caton Jones, EE. UU., 2005). El compromiso de un sacerdote en Ruanda lo llevará a dar la vida por su pueblo.















•            Romero (de John Duigan, EE. UU., 1989). En el mismo sentido que la anterior, narra la vida del obispo mártir salvadoreño, comprometido hasta el final por la causa de los pobres.















•            Don Bosco
(de Ludovico Gasparini, Italia, 2004). Con un tono jovial presenta la vida del cura turinés, que entregó su vida a los jóvenes más pobres de la Italia del siglo XIX.




• Prefiero el Paraíso (Giacomo Campiotti,  Italia. Año: 2010)
Es la historia de San Felipe Neri, uno de los santos más queridos de la historia de la Iglesia. El santo de la alegría, el juglar de Dios, el segundo apóstol de Roma, Mientras tenía lugar el Concilio de Trento y comenzaba la llamada Contrarreforma, San Filippo formaba a los más jóvenes con ternura e ironía acercándoles a la Liturgia y logrando que se divirtiesen cantando y jugando en un lugar que más adelante se convertiría en el Oratorio.











•            Crónica de un hombre santo (Ricardo Miranda Danae Gallegos Pilar Reynaldo, santiago de Chile, 1990)

Luis Alberto Miguel Hurtado Cruchaga, venerado por la Iglesia católica como san Alberto Hurtado fue un abogado, legislador y jesuita chileno. Es popularmente conocido por ser el fundador del Hogar de Cristo. Es considerado el patrono de los trabajadores en Chile y de la Federación de Estudiantes de Ingeniería Química de la UCA y de la Pastoral Universitaria de Mendoza en Argentina.












•            Hotel Ruanda (Terry George, Keir Pearson, Reino Unido, 2014)

En la guerra civil de Ruanda. Los odios ancestrales entre los hutu (la etnia dominante) y los tutsi provocan el asesinato del presidente del país, disturbios en las calles y, finalmente, una terrible matanza de los tutsi. Paul, que es hutu, trabaja como gerente de un hotel de lujo de Kigali y, cuando empiezan los disturbios, decide que el mejor refugio es precisamente el hotel. Y hacia allí organiza una huida desesperada acompañado no sólo de su familia, sino también de sus vecinos tutsi. Basada en hechos reales.










Puedes ver también: 

 Misericordia puesta en escena