Misericordia es:

"La ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida" (Papa Francisco. Misericordiae Vultus)

Jesús de Nazaret

Con sus palabras, con su gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios (Papa Francisco. Misericordiae Vultus)

Misericordia es:

La vía que une a Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados no abstante el límite de nuestro pecado (Papa Francisco. Misericoriae Vultus)

Misericordia es:

El acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro (Papa Francisco. Misericodiae Vultus)

La Misericordia siempre será más grande que cualquier pecado

Nadie podrá poner un límite al amor de Dios que perdona. Papa Francisco. (Misericoriae Vultus)

Año Jubilar de la Misericordia

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22 de enero de 2016

Ventanas de la Misericordia

Ventanas de la Misericordia 


ENERO. Que las MISERIAS del mundo hagan que, tu corazón, sea siempre sensible. Que nunca pronuncies aquello de: “Yo no puedo hacer nada por lo que queda lejos”. Tu oración, tal vez, sea un modo de llegar hasta esos volcanes de injusticias.

No hace falta ver las noticias o leer los periódicos para darnos cuenta lo que acontece a nuestro alrededor, basta con “VER y OÍR” y mejor aún “ESCUCHAR”

En el Evangelio, Jesús hace referencia, en diferentes ocasiones, a estas actitudes:
"Dichosos vuestros ojos porque ven. 
Porque otros, viendo, no ven; oyendo, no oyen” (Mt 13,13)

Estas dos actitudes de ver y escuchar son necesarias para estar sensibles a las necesidades de los que tenemos alrededor. Hoy, ante las miserias de nuestro mundo hace falta no sólo “oír con los oídos” sino “oír con los ojos y  ver con el corazón”, así como Jesús lo hacía.

Que en este mes de ENERO, nos ejercitemos en esta dinámica, en la de “Oír con los Ojos y Ver con el corazón” para poder ver desde los ojos de Jesús y al mismo tiempo cultivar un corazón MISERICORDIOSO.

fuente: Catolic.net



18 de diciembre de 2015

Junto con María esperamos al Señor que se acerca

Junto con María esperamos al Señor que se acerca

Toda  preparación de Dios a su pueblo alcanza su culmen en la Santísima Virgen María, la escogida para ser la Madre del Redentor. Ella fue preparada por el Señor de manera única y extraordinaria.

Y de la misma manera ella nos enseña y acompaña en el camino ya cercano,  para recibir a Jesús en el corazón. No hay Navidad sin Jesús, él es el centro de éstas fiestas, y quién más que María que recibió en su seno al redentor puede guiarnos a su encuentro.

Este IV domingo de Adviento la tenemos al centro de la liturgia, en ella la contemplamos en una actitud de prontitud ante el servicio al más necesitado.

La Virgen María fue la Madre del Primer Adviento que acabó en Belén hace veinte siglos, y es también la Madre del Segundo Adviento que concluirá con el próximo retorno de Jesús en la gloria y nos invita a prepararle el camino. Lo mismo que Jesús vino la primera vez por María, vendrá de nuevo por medio de Ella.


Junto con ella sigamos clamando ¡ven Señor! ¡Ven a nuestro mundo que necesita la paz! ¡Ven a nuestra vida que tiene sed de ti!



13 de diciembre de 2015

Cada Domingo leeremos a san Lucas, el catequista de la misericordia y de los pobres

El lema del Jubileo extraordinario de la Misericordia que hemos comenzado es "Misericordiosos como el Padre".

Con el Adviento hemos comenzado un nuevo ciclo litúrgico, el "C". Esto significa que, durante todos los domingos de este año, la lectura del Evangelio que se hará en la Eucaristía será la de San Lucas. La fiesta litúrgica de saln Lucas, por otro lado, es el día 18 de octubre.

No es casual que este Evangelista sea el que nos acompañe durante los domingos de todo este ciclo litúrgico “c” y durante este Año de la Misericordia, pues él es considerado “el evangelista de la misericordia y de los pobres”.

A la vez, por el tono pedagógico que emplea en sus relatos, también puede ser considerado el catequista de la misericordia y de los pobres. 

San Lucas: el catequista, el evangelista de la misericordia y de los pobres.

9 de diciembre de 2015

La magia de la espera

Toda espera tiene su recompensa. Nosotros tenemos la fortuna de encontrarnos por partida doble en esta situación de espera. Por un lado, el gran tiempo en el que nos encontramos, como lo es la de Adviento, y en el que estamos a la espera de que nazca nuestro Enmanuel. Así Dios nos muestra su cariño mandándonos a su hijo; pero, por otro lado, esperamos también la pronta iniciación del Año de la Misericordia, en la que Dios se muestra piadoso con cada uno de sus hijos.
Como podemos comprobar Dios nos da lo mejor de Él, su enorme amor y la vez su infinito perdón. Y, ¿qué es lo que nos pide a cambio? Absolutamente nada. Simplemente que nos preparemos para ello, para todo lo bueno que nos tiene para mandar.

Por eso, al igual que cuando tenemos un gran acontecimiento o fiesta disfrutamos cada momento y queremos que todo este al detalle, con mayor felicidad tenemos que prepararnos para estos dos grandes eventos que estamos a punto de vivir.

Así que cerremos los ojos por un momento y sintamos la magia de la espera de todo lo bueno que pronto nos llegará.







Próximo domingo, "Gaudete" o de la "alegría": Los catequistas llevan la sonrisa y la alegría de Dios

El papa no ha dejado de recordarnos desde e primer momento que los evangelizadores y, también los catequistas por lo tanto, tenemos que ser alegres. 

El próximo domingo es llamado "domingo Gaudete", "domingo de la alegría", "del regocijo" porquee está tan cerca la navidad que este hecho nos ha de llenar de felicidades. 

Como catequistas, tenemos que llevar la sonrisa de Dios a la gente, la alegría verdadera a quien la ha perdido o se conforma con una que no llena tanto.

Porque, ¿sabes, querido catequista? Como nos recuerda Juan Jáuregui, Dios también se ríe! jajajaj


Y Dios también se ríe
Palabras para caminar


1.- ¿Quién ha sido el que nos ha inventado un Dios serio, de cara cuadrada y casi amargado?

No entiendo a los que dicen que “Dios es amor” y luego nos ponen pánico en el corazón y miedo a Dios.

Prefiero un “Dios amor” porque un Dios que ama, es un Dios que también se ríe. ¿Has visto reír a Dios en tu vida?

2.- No tengas miedo a Dios, ni siquiera si has metido la pata hasta arriba.

Dios gusta hacer fiesta para aquellos que están de regreso a casa. Aunque los hijos mayores no quieran saber nada de fiestas. Es que “Dios es amor” y Dios prefiere reírse a llorar. Mi Dios es un Dios que se ríe. 

3.- No me gustan los “hijos mayores”. Prefiero los hijos pequeños. ¿Que son más traviesos? Sí, y hasta se van de casa con todo. Pero luego regresan. Los hijos mayores son unos aguafiestas. Para ellos el corazón no vale. Y claro, Dios piensa lo mismo que yo. “Dios es amor”, por eso le encanta reírse.

4.- No me gustan los que dicen que Dios me va a condenar. ¿Que lo merezco?De eso no tengo la menor duda. Pero, a Dios le falla más el corazón que su poder.

El corazón de Dios tiene debilidad por los que han caído y quieren levantarse. Claro. “Dios es amor”. Por eso le encanta la fiesta y reírse.

5.- Dios es omnipotente. Qué palabra más rara. He mirado el Evangelio y nunca se la he escuchado a Jesús. Y sin embargo, me ha repetido infinidad de veces que “Dios es amor”, que Dios me ama, que es débil y que se muere de amores por mí. Claro. “Dios es amor” y le gusta reírse.

6.- Me encantan los grandes que se hacen pequeños. ¿Sabes lo divertido que es ver a los grandes jugar y divertirse como los niños?

Por eso me encanta Dios. Siendo tan grande se le ocurrió hacerse niño. Jugar como niño. ¿Le voy a tener miedo a Dios? ¿Quién tiene miedo a un niño? Claro, mi “Dios es amor”, Por eso le gustan las risas de niño y de los niños.

7. – A Dios le encanta la diversión. Le revientan los seriotes que venden caras sus sonrisas. Y le encanta verte feliz, alegre, contento. ¿Le vas a escatimar hoy a Dios tu alegría?

Si quieres ofrecerle algo, no le ofrezcas tristezas, ofrécele sonrisas. Tu alegría le encanta. Claro, mi “Dios es amor”. Por eso se ríe de todo.

1 de diciembre de 2015

Cinco claves para vivir el Adviento

Queda poco para celebrar la Navidad, una de las fiestas litúrgicas más importantes de la cristiandad. Para prepararse para esta celebración, los cristianos cuentan con un tiempo muy especial, llamado Adviento, una palabra que procede del latín «adventus» y que significa venida, llegada.

Comprende los cuatro domingos anteriores a la Navidad, es decir, comienza el domingo más próximo al 30 de noviembre y se prolonga hasta el 24 de diciembre. Junto a la Pascua, es uno de los tiempos litúrgicos más fuertes y una oportunidad para la reflexión y revisión de la propia vida ante la inminente llegada del Señor.

1. Una tradición muy antigua

No se puede determinar con ningún grado de certeza cuándo se introdujo en la Iglesia por primera vez la celebración del Adviento. La preparación para la fiesta de la Navidad no se celebraba antes que existiera la fiesta misma, y no encontramos evidencia de estoantes del final del siglo IV cuando, según Duchesne (Culto Cristiano, Londres, 1904, 260), se celebraba en toda la Iglesia, por algunos el 25 de diciembre, por otros el 6 de enero.

2. Un tiempo de espera y penitencia

Durante las cuatro semanas de Adviento, la liturgia suprime una serie de elementos festivos. De esta forma, en la misa ya no se reza el Gloria, se reduce la música con instrumentos, los adornos festivos y las vestiduras del sacerdote son de color morado, que significa penitencia.

Según explica la agencia ACI, estos signos "son una manera de hacer tangible que mientras dura la peregrinación, nos falta algo para que nuestro gozo sea completo. Y es que quien espera es porque le falta algo. Cuando el Señor se haga presente en medio de su pueblo, habrá llegado la Iglesia a su fiesta completa, significada por solemnidad de la fiesta de la Navidad".

3. Las lecturas bíblicas

La primera de las semanas de Adviento está centrada en la venida del Señor al final de los tiempos. La liturgia nos invita a estar en vela, manteniendo una especial actitud de conversión. La segunda semana nos invita, por medio del Bautista a «preparar los caminos del Señor»; esto es, a mantener una actitud de permanente conversión. Jesús sigue llamándonos, pues la conversión es un camino que se recorre durante toda la vida.

La tercera semana preanuncia ya la alegría mesiánica, pues ya está cada vez más cerca el día de la venida del Señor. Finalmente, la cuarta semana ya nos habla del advenimiento del Hijo de Dios al mundo. María es figura, central, y su espera es modelo y estímulo de nuestra espera.

4. Las tres figuras del adviento

Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.

5. La solidaridad

El tiempo de Adviento es muy apropiado también para acentuar la vivencia de la caridad y solidaridad con los más necesitados.

El Papa Francisco viene de proclamar un Año Santo Extraordinario de la Misericordia, que se inaugurará el próximo día ocho de diciembre con la apertura de la Puerta Jubilar en la Basílica de san Pedro de Roma. Él nos ha pedido a todos los cristianos que durante este año pusiésemos en práctica las obras de misericordia espirituales y materiales a través de gestos y signos concretos. ¡Qué buena oportunidad para hacerlo en este tiempo de Adviento!

30 de noviembre de 2015

3 claves para seguir esperando en Adviento y no desesperar ante todo lo malo del mundo

La espera y la esperanza

Seguramente, tantas veces los cristianos nos hemos desesperado en nuestra espera del Señor. Cada Adviento, año tras años, escuchamos las mismas palabras: "¡no desesperéis, el Señor está cerca! ¡El Señor está cerca, no tarda, no temáis!".

Pero la realidad es que todos los años surgen en la vida personal, en la sociedad, en el mundo, ... millones de razón para dejar de esperar y para dejar de creer en las Palabras del Señor. ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no dejar de esperar y tener esperanza?

Las lecturas de este primer Domingo de Adviento mostraban que esta misma realidad la vivieron las comunidades de creyentes a la que pertenecían, por un lado, el Profeta Jeremías, tras la destrucción de Jerusalén (1ª lectura); por otro, la comunidad de Tesalónica, a la que escribe el apóstol san Pablo (2ª lectura); como, finalmente, la comunidad a la que escribe el Evangelista Luca a través de las palabras de esperanza del Señor Jesús (Evangelio). [ver comentario a las lecturas del I domingo Adviento].

El pastoralista Casiano Floristán nos da algunas claves para NO DESESPERAR y NO PERDER LA ESPERANZA:

¡ES LA ESPERANZA CRISTIANA LA QUE FORTALECE Y DA CONSISTENCIA A NUESTRA ESPERA!
1. No es lo mismo espera (lo que llega es debido al esfuerzo humano) que esperanza (lo que adviene nos sobrepasa humanamente). Pero tampoco hay que contraponerlas: la esperanza cristiana pasa a través de genuinas esperas humanas.

A veces nuestro pueblo tiene una gran esperanza y pocas esperas humanas. Los acomodados viven únicamente pendientes de las esperas cifradas en el dinero, el poder, la comodidad, etc. Los pobres y marginados esperan siempre una sociedad nueva, un reparto de bienes y de oportunidades, un reino de Dios con libertad y justicia. Esto entraña que se derrumben muchos «mundos» viejos, muchas esperas falsas.


2. Podemos distinguir tres niveles de espera, según necesidades y deseos: la espera pasiva de los no comprometidos; la espera interesada del burgués a su favor; y la espera creadora de los activos a favor del pueblo. La esperanza es el entramado de la vida. Según como esperemos, así somos: impacientes o tranquilos, afirmativos o escépticos, comprometidos o desganados. Algunos profetas de calamidades sólo ven la «mala noticia», no la «buena nueva». La persona que espera de verdad tiene confianza en el cumplimiento de las promesas de Dios.


3. Jesús esperó activamente la venida del reino. Y, porque esperaba, encontró lo esperado: una nueva vida de resucitado.

El cristiano debe esperar, al modo de Jesús, la plenitud del reino, a pesar de los fracasos, de los «signos» catastróficos, de «lo que se nos viene encima». Espera con firmeza quien espera la «liberación», para lo cual es necesario tener una actitud básica: la «vigilancia», con objeto de ver en el tiempo de los signos los signos de los tiempos. El Evangelio no nos garantiza que los cristianos escapemos de las desgracias, naturales o provocadas. Nuestra existencia no es fácil. El Señor nos pide que «levantemos la cabeza» y tengamos en cuenta que el fin de «un» mundo es preparación de la venida del Señor.

REFLEXIÓN CRISTIANA:

  • ¿En qué ponemos nuestras esperas y esperanzas?
  • ¿Cómo captamos los signos de esperanza en nuestro mundo?

26 de noviembre de 2015

ADVIENTO: A LA ESPERA DEL SALVADOR

ADVIENTO: A LA ESPERA DEL SALVADOR

Al celebrar la Iglesia el Adviento, te invita a meditar en la venida del Señor. Esta venida se nos presenta en tres dimensiones:

  • Adviento Histórico. Es la espera en que vivieron los pueblos que ansiaban la venida del Salvador. Va desde Adán hasta la encarnación, abarca todo el Antiguo Testamento. Escuchar en las lecturas a los Profetas, nos deja una enseñanza importante para preparar los corazones a la llegada del Señor. Acercarse a esta historia es identificarse con aquellos hombres que deseaban con vehemencia la llegada del Mesías y la liberación que esperaban de él.

15 de noviembre de 2015

Ser catequista, ....

Querido Catequsita:

Despues de un fin de semana de catequesis, entre las alegrìas y las dificultades, es bueno que no olvidemos NUNCA que:


4 de noviembre de 2015

12 puntos clave para entender y vivir el Año de la Misericordia

Querido catequista, aquí os dejamos 12 puntos clave para entender el Año de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco para toda la Iglesia. Todos ellos han sido tomados del texto de la Bula, que a nuestro parecer, nos pueden ayudar a comprender que significa este tiempo de gracia.Concretamente, podrían tomarse para meditarlos en nuestros grupos y con nuestros amigos,  y así poder pensar cómo ponerlos en práctica y comenzar a vivirlos.

1. El Llamado a la Iglesia de contemplar el misterio de la misericordia: Como un don recibido gratuitamente que trae consigo la responsabilidad de anunciarlo.

2. Reconocer a Dios como un Padre que jamás se da por vencido hasta que no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia: “Porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón”.

3. La Apertura de la Puerta Santa como símbolo de un nuevo compromiso para todos los cristianos de testimoniar con mayor entusiasmo y convicción la propia fe: La Iglesia quiere ser en el mundo signo vivo del amor del Padre.

4. Que la Iglesia y las parroquias sean oasis de misericordia: El Papa remarca como cada Iglesia particular estará directamente comprometida a vivir este Año Santo como un momento extraordinario de gracia y de renovación espiritual para acoger a todos con misericordia.

5. Ser misioneros de la misericordia: “Queremos vivir este Año Jubilar a la luz de la palabra del Señor: Misericordiosos como el Padre. El evangelista refiere la enseñanza de Jesús: « Sed misericordiosos, como el Padre vuestro es misericordioso » (Lc 6,36)”.

6. Impulsar las peregrinaciones como estímulo para la conversión: “Esto será un signo del hecho que también la misericordia es una meta por alcanzar y que requiere compromiso y sacrificio”.

“Queremos vivir este Año Jubilar a la luz de la palabra del Señor: Misericordiosos como el Padre. El evangelista refiere la enseñanza de Jesús: «Sed misericordiosos, como el Padre vuestro es misericordioso» (Lc 6,36)”.

7. Redescubrir las obras de misericordia corporales y espirituales: “El amor, después de todo, nunca podrá ser una palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano. La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos. Como ama el Padre, así aman los hijos. Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros”.

8. Vivir la cuaresma con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios: En la meditación y la escucha atenta de la Palabra de Dios.

9. Fomentar la iniciativa de las “24 horas para el Señor” para que más personas se acerquen al sacramento de la Reconciliación: “Durante el Jubileo extraordinario de la Misericordia, el confesionario será la Puerta Santa del alma”.

10. Promover la indulgencia por la que Dios hace evidente este amor que es capaz de destruir el pecado de los hombres: Es necesario comprender que la reconciliación con Dios es posible por medio del misterio pascual y de la mediación de la Iglesia.

11. Tiempo oportuno para cambiar de vida. Tiempo para dejarse tocar el corazón: “¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Ante el mal cometido, incluso crímenes graves, es el momento de escuchar el llanto de todas las personas inocentes depredadas de los bienes, la dignidad, los afectos, la vida misma”.

12. Que nuestro pensamiento se dirija a María madre de la misericordia: Para que en la mirada de María podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios.

Entrevista a Álvaro Ginel, director de la Revista "Catequistas"

Compartimos con vosotros, queridos catequistas, las palabras de un viejo y querido conocido en nuestra Diócesis: Álvaro Ginel. Lo han entrevistado recientemente en un portal digital de nuestro país, Religión digital. Que disfrutéis tanto como en su último encuentro en la Diócesis de Santiago.

(Jesús Bastante).- Ser, saber y saber hacer, son las tres dimensiones en las que se tiene que centrar el catequista. Es el lema de "Catequistas", para hablar de ello nos acompaña Álvaro Ginel, salesiano y director de esta revista. "Estamos muy acostumbrados a que nos digan lo que tenemos que hacer. Yo creo que hay que cambiar las cosas. Adaptar a nuestra realidad las orientaciones generales de la Iglesia", subraya en esta entrevista.

Álvaro, la catequesis también es una forma de educación, uno de los ejes de don Bosco y de la Congregación.

Claro, don Bosco dice que la Congregación nació con la catequesis del Ave María, para nosotros, la catequesis es algo que está dentro de nuestro carisma, de nuestro ser.

A veces pensamos que la catequesis es lo que hacen los niños antes de recibir la primera comunión. ¿Qué es exactamente?

No es lo más importante de la Iglesia, pero está en todo. Está en la celebración de los sacramentos, en la predicación, y ahora es uno de los conceptos que está más en revisión. En dónde situarla.

Hay que hacerlo dentro del proceso de la evangelización, y esto va a ser difícil de entender.

Mientras no la situemos bien, la formación de los catequistas también tendrá lagunas.
 
O seguirá siendo la tradicional, que es la que el papa Pío X dio al principio del siglo XX, centrada en los niños para que se preparen para la primera comunión y la confesión.

Estos son sus orígenes, pero la sociedad ha cambiado mucho. Lo que intentamos con la revista, que es una revista para la formación de los catequistas, es ir sembrando las tres dimensiones en las cuales tiene que centrarse el catequista

Ser persona, ser creyente, es decir, hacer resonar en otro lo que hay en mí.
Y saber hacer, porque es muy importante cómo nos situamos ante el otro.
La catequesis no ha de ser meramente receptiva, sino de intercambio.


3 de noviembre de 2015

10 rasgos del catequista testigo del Señor

Hace unas semanas publicábamos en este blog las palabras donde el papa nos invitaba a ser catequistas testigos de la misericordia de Dios.

Recientemente, la Conferencia Episcopal Española publicaba un nuevo catecismo de post-comunión, "Testigos del Señor". 

Se trata e un catecismo para el crecimiento en la fe, recoge la fe de la Iglesia y la presenta de una manera accesible a los niños y adolescentes de entre 10 y 14 años, que son sus principales destinatarios. Su objetivo es ser un instrumento que dé continuidad a la catequesis después de la Primera Comunión; que se utilice en la preparación del sacramento de la Confirmación y que, dee esta manera, ayude a profundizar en la fe.

“TESTIGOS DEL SEÑOR” ES UN CATECISMO CENTRADO EN EL MISTERIO DE CRISTO, QUE LA IGLESIA CELEBRA DE UN MODO SINGULAR EN LA VIGILIA PASCUAL.

Más allá de la grandísima ayuda que este catecismo nos puede proporcionar a nosotros, catequistas, la clave por la cual los catequizandos de estas edades podrán llegar a ser testigos alegres del Señor se encuentra en que los catequistas, a su vez, seamos testigos creíbles de la fe. Pero:

  • ¿Qué significa ser testigo del Señor?
  • ¿Qué características debe tener un catequista testigo?
La diócesis de Cádiz-Ceuta, teniendo de fondo este catecismo nos da algunos puntos para entender nuestro servicio de catequistas como testigos:

1. En el diálogo entre Dios y el hombre, Jesucristo es la Palabra definitiva. La fe es respuesta personal a ese Dios que se me revela. Para Él soy único e irrepetible, fruto de su Amor.

2. Como catequista he experimentado en mi vida que el encuentro con Cristo me libera, me salva y me redime. Esto me lleva a transmitir esperanza, optimismo para caminar por el mundo.

3. Ser catequista es ser educador. Esto quiere decir ayudar a forjar la vida según el modelo de Dios, que es Amor. Es imprescindible para con los catequizandos la cercanía del amor.

4. Se necesitan educadores que sepan ser testigos creíbles de aquellas realidades y de aquellos valores sobre los cuales es posible fundar tanto la existencia personal de cada ser humano, como los proyectos compartidos de la vida social.

5. En palabras de Pablo VI: “El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio”.

6. No tener miedo: caminar, vivir y educar. Ser intrépidos. Estar disponibles. Tener en cuenta a los destinatarios que tengo delante, sin desfallecimientos ni cansancios. Y en cosas de fe… no dar nada por supuesto.

7. Que el Catecismo se lea en y desde el corazón de la Iglesia, sin prisa, pero sin pausa. El gran peligro que tenemos es la superficialidad.

8. Es el Catecismo de las tres “A“:

     ACOGER: Cordial y religiosamente. Leerlo y profundizarlo

     ASIMILAR: Sacerdotes, Diáconos, padres, catequistas y educadores

    APLICAR: Hacerlo vida en los destinatarios

9. Un Catecismo en el camino de la belleza. La belleza, resplandor de la verdad y fuerza del bien. Un Catecismo con los siguientes objetivos:

  • Profundizar en las verdades de la fe
  • Ayudar a vivir la fe de la Iglesia
  • Posibilitar a los destinatarios que den razón de su fe
10. Jesucristo, Palabra del Padre que se nos manifiesta como Camino, Verdad y Vida, ilumina todos los ámbitos de nuestra existencia. El Catecismo consta de cinco partes:
  • Jesucristo es la LUZ
  • Jesucristo es la PALABRA
  • Jesucristo es la VERDADJesucristo es la VIDA 
  • Jesucristo es el CAMINO 

2 de noviembre de 2015

¿Comunión civil?

Queridos catequistas, encontré esta noticia en un portal digital. Más que escandalizar o juzgar me parece que hemos de redoblar nuestra creatividad y nuestro aporte haciendo una catequesis con dimensión misionera que ayude a las familias a hacer una decisión por Jesús. Que le conozcan, que puedan sentirse atraídos por él.

La realidad es que el uso de la expresión "Comunión" está desgastada y no sé entiende su significado como lo podrán descubrir en la siguiente historia. ¿Podríamos comenzar a cambiar el lenguaje religioso de "Primera Comunión" por "Mi primer encuentro con Jesús Eucaristía"? Considerando que sin un anuncio y sin explicación la expresión de  "Primera Comunión"  se cosifica. Y no!!!, se trata del mismo Jesucristo vivo y amante que se nos da en alimento.

Constato, como ustedes lo harán también, que la realidad nos demanda un primer anuncio que presenté de forma viva que Jesús nos ama, que murió y resucitó para darnos vida y que se quedó por amor en cada Eucaristía. 

Después de leer esta noticia comparte y reflexiona con otros catequistas qué nos pide Dios en estos  tiempos nuevos. El Espíritu Santo nos acompaña, dejémonos conducir por él.

Está es la noticia...

Los padres de Paqui (ocho años) tramitan la primera comunión civil en España
El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria aprueba en pleno organizar este tipo de celebraciones. Los progenitores lo consideran coherente "porque nosotros no vamos a misa"

Niñas realizando la comunión en una iglesia / Cadena SER
Jesús Sánchez Orellana Málaga 28/10/2015 

Paqui, una niña de ocho años, podría ser la primera menor en España en recibir la comunión fuera de una iglesia. Sus padres, que residen en Rincón de la Victoria (Málaga), han sido los primeros en solicitar y tramitar la celebración de la comunión civil de su hija. El Ayuntamientode esta localidad malagueña ha sido el primero, en todo el país, en aprobar en pleno la organización civil de este tipo de acontecimientos, al igual que ocurre (desde hace años) con las bodas civiles.

La madre de la pequeña, Dolores Díaz, asegura que lo hace por "coherencia, porque nosotros no vamos a misa, la niña nunca va a la iglesia, ni va al catecismo ni nada; como vamos a ir a una iglesia si no cumplo sus reglas, me parece muy feo... pero sí queríamos que ella pudiera disfrutar de la fiesta de la comunión". La mujer relata que ellos tenían previsto organizar una celebración llamada "la fiesta de la comunión, pero ahora que el ayuntamiento ha permitido estas celebraciones hemos pedido cita y nos hemos encontrado con la sorpresa de ser los primeros en hacer la petición.

La familia pretende que la comunición civil tenga lugar en mayo del próximo año -en las fechas en las que se celebra tradicionalmente este tipo de celebraciones en la iglesia- "así que queremos que ella tenga esta fiesta también en esas semanas". Tendrán que abonar 82 euros que tasa municipal por los trámites de organización del evento.

Rincón de la Victoria, gobernado por una coalición integrada por el PSOE, IU, Partido Andalucista y una formación donde está integrada Podemos- ha tratado poco más de cien días en aprobar en pleno municipal la celebración de comuniones civiles.

28 de octubre de 2015

“Halloween” significa "All hallow's eve": noche o víspera de todos los santos

 “Halloween” significa "All hallow's eve":
noche o víspera de todos los santos

En la tradición litúrgica católica muchas festividades importantes y otras que no lo son tanto suelen tener su víspera, cuyo simbolismo ha de buscarse en la “Liturgia de las Horas” y concretamente en las denominadas Laudes y Vísperas, evocadoras de los dos aspectos esenciales del misterio pascual: «Por la tarde el Señor está en la cruz, por la mañana resucita...

Por la tarde yo narro los sufrimientos que padeció en su muerte; por la mañana anuncio la vida de él, que resucita» (San Agustín, Expositio in Psalmum XXVI). Si, antiguamente, después de la puesta del sol, al encenderse los hogares, se producía un ambiente de alegría en las casas, es comprensible que esto pasara a la comunidad cristiana que, cuando encendía la lámpara al caer la tarde, invocaba con gratitud el don de la luz espiritual. Se trataba del «lucernario», es decir, el encendido ritual de la lámpara, cuya llama es símbolo de Cristo: Sol sin ocaso. Inspirada en el simbolismo de la luz, la oración de las Vísperas se ha desarrollado como sacrificio vespertino de alabanza y acción de gracias por el don de la luz física y espiritual y los demás dones de la creación y la redención.

San Cipriano escribe: “Al caer el sol y morir el día, se debe necesariamente orar de nuevo. En efecto, ya que Cristo es el sol verdadero, al ocaso del sol y del día de este mundo oramos y pedimos que venga de nuevo sobre nosotros la luz e invocamos la venida de Cristo, que nos traerá la gracia de la luz eterna” (De oratione dominica, 35). Sin embargo nada hay que no pueda corromperse y degenerar a extremos ridículos o devenir absurdos espantajos como el inminente “halloween”.

Así, etimológicamente, “Halloween” significa "All hallow's eve", palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa "noche o víspera de todos los santos", ya que se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Sin embargo, a la antigua costumbre anglosajona fue difundida en el Nuevo Mundo por emigrantes irlandeses que la introdujeron en los Estados Unidos, donde llegó a ser una parte del folklore popular a la que se fueron sumando otras supersticiones y elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, Drácula y monstruos de toda especie.

Y, desde los Estados Unidos, esto se ha propagado por todo el mundo gracias a las pantomimas hollywoodenses que tan fácil se asimilan por una sociedad y juventud que, como las actuales, reniegan de sus valores y desprecian su cultura, perdiendo su radical sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas, los fantasmas y toda una variopinta caterva de engendros más o menos monstruosos como anticuados príncipes valacos, las momias egipcias, el mito del licantropismo, y otras criaturas de las novelas góticas y similares. Así, el Halloween marca un retorno al antiguo paganismo, porque este rito se inició con los celtas, antiguos pobladores de Europa Oriental, Occidental y parte de Asia Menor, cuyos druidas, sacerdotes paganos adoradores de los árboles y creyentes en la herética metempsicosis, sostenían que, si bien las almas se introducían en otro individuo al abandonar el cuerpo, el 31 de octubre volvían a su antiguo hogar a pedir comida a sus moradores, quienes estaban obligados a hacer provisión para ella. Esto guarda, a su vez, coherencia con el calendario celta, porque el año céltico concluía en esta fecha que coincide con el otoño, cuya característica principal es la caída de las hojas. Para ellos significaba el fin de la muerte o iniciación de una nueva vida.

Esta enseñanza se propagó a través de los años juntamente con la adoración a su dios el "señor de la muerte", o "Samagin", a quien en este mismo día invocaban para consultarle sobre el futuro, salud, prosperidad, muerte, entre otras cuestiones. Y como la cristianización céltica no fue completa, esta coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que se entremezclaran ambas y, en vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se aterraban ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

A estos mismos orígenes de superstición e ignorancia debe remontarse la dichosa calabaza que ahora atiborra cualquier escaparate y establecimiento, sea como adorno o mercadería. Así, el hecho de que niños y no tan niños vayan de casa en casa niños se disfracen y vayan -con una vela introducida en una calabaza vaciada en la que se hacen incisiones para formar una calavera- berreando de casa en casa eso de "trick or treat" (broma o regalo), tiene su origen en otra antigua leyenda irlandesa que narra como la calabaza iluminada sería la cara de un tal Jack O'Lantern que, en la noche de Todos los Santos, invitó al diablo a beber en su casa, fingiéndose un buen cristiano. Como era un hombre disoluto, acabó en el infierno.

Esto da fundamento para no pocas consideraciones literarias ulteriores, porque, si reparamos adecuadamente, de dicho sacrílego convite irlandés a la tradición del, inicialmente sevillano y hoy universal, mito de Don Juan, sus ecos del histórico de Miguel Mañara, y la evolución al Convidado de Piedra, ferazmente y universalmente recogido en la literatura propia de estas fechas, el paso del hecho religioso y del acervo cultural a la actual y paganizada neoculturización hollywoodense no sería tan grande y bien merece que, como en la película Bienvenido, Mister Marshall , nos cuestionemos qué pueden realmente aportarnos a nosotros esos americanos.
 
Pedro Sáez Martínez de Ubago

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¿Halloween? Los cristianos celebramos la vida

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Vivimos en una sociedad global y, quizás, lo más global de todo son las películas, series y demás contenidos que nos tragamos cuando nos sentamos delante de la televisión o cuando ahorramos lo suficiente para ir al cine. Un buen porcentaje de esos contenidos proceden de los EE.UU. y con ellos nos llega muchísimo de su cultura. Una parte no desdeñable de esa cultura que vamos asimilando es todo lo que tiene que ver con sus tradiciones y fiestas, como la que hoy nos ocupa: Halloween. No lo vamos a negar: Halloween es una fiesta que nos atrae. Disfraces, chucherías, fiestas… ¿a quién no le gustan esas cosas? Así que no hemos dudado en apropiárnosla. Es más, aprovechando el origen celta de la fiesta por estos lares la usamos además para reivindicar nuestra propia historia y, así, resucitamos el Samaín. Aunque, en general, se celebre “a la americana” , pero lo sentimos como más nuestro si le llamamos Samaín.

Pero la pregunta que se plantea no es sobre el origen o sobre las raíces del Samaín. No soy yo quién para hacer historia. La cuestión es otra: ¿puede un cristiano celebrar Halloween? Aparentemente no es más que una fiesta de disfraces totalmente inocente, ¿por qué no? Incluso alguno diría que es una forma de evangelizar (y esto no me lo estoy inventando). Así que… ¿puede un cristiano celebrar Halloween?

La respuesta no es fácil. Una situación similar se le planteó a Pablo en Corinto. ¿Era lícito comer carne sacrificada a los ídolos? Al fin y al cabo, si los ídolos “son mentira”, ¿no sería como comer cualquier otra carne? La respuesta de Pablo es una solución de compromiso, práctica, que comienza con: «Todo es lícito, pero no todo es conveniente; todo es lícito, pero no todo edifica» (1Co 10,23) y continua diciendo que es mejor no participar de los banquetes idolátricos.

Lo mismo aquí. Aunque aparentemente inofensiva — al fin y al cabo no vamos a hacer rituales satánicos, sólo vamos a disfrazarnos y, quizás, beber un poco más de la cuenta —, Halloween no deja de ser una tradición pagana. Pasada por un cierto tamiz cristiano, es cierto, al menos en su nombre, pero una tradición pagana al fin y al cabo. Participar conscientemente de ello puede llevar a confusión a nuestros hermanos y puede difuminar nuestro testimonio. Y no estamos como para difuminar nada, las cosas como son.

Y luego hay otra cosa: el cristianismo es una religión que celebra la vida, y la Vida, con V mayúscula. Precisamente el 1 de Noviembre celebramos a Todos los Santos, a aquellos (conocidos y desconocidos) que ya gozan de la vida eterna en el Reino de los Cielos. ¿Cómo vamos a celebrar la muerte? Es más, para celebrar a nuestros difuntos ya tenemos la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, el día 2, con la mirada siempre puesta en la Vida con mayúsculas, mirando más allá de la muerte.

Debemos ser firmes en nuestras creencias y evitar dar cualquier motivo de duda, a nosotros mismos y a los demás. Si somos luz del mundo, debemos comportarnos como tal (Flp 5,8) y ser conscientes de las cosas que dejamos entrar en nuestra vida, en nuestras casas. Y si, a través de las cosas aparentemente más inofensivas, dejamos que se apague esa luz, no estamos cuidando nuestra fe, ni nuestra vida de cristiano. Es más, estamos contribuyendo a que a la larga se fomenten valores totalmente contrarios.

Ricardo Sanjurjo Otero, Sacerdote